En Tailandia lo venden para mover contenedores en largas distancias. En Nueva Zelanda, su distribuidor prefirió empezar por puertos y patios de carga. En China ya va en su segunda generación y puede cambiar su batería completa en minutos. Y en Europa acaba de aparecer con conectores y pantallas adaptados a ese mercado.
Es el mismo camión: el DeepWay Star, un tractocamión eléctrico 6×4 con batería CATL de hasta 600 kWh. Recorrer cómo se presenta en cada país ayuda a entender mejor qué puede hacer y qué depende de las condiciones de cada lugar. Y el recorrido todavía no termina, porque la marca ya puso al continente americano en sus planes.
China, donde nació
El Star es el modelo principal de DeepWay, una marca fundada en 2020 con respaldo de Baidu. La primera generación salió en 2021. La segunda se presentó con varios cambios de fondo: una arquitectura eléctrica de 900 V, una entrada de aire frontal más grande para enfriar la batería durante la carga rápida y una carga del 20 al 80% en unos 30 minutos. Esa versión china usa una batería de 505 kWh, y la marca menciona también una de 600 kWh.
China es además el único mercado donde hoy tiene sentido una de sus funciones más llamativas: el intercambio de batería. En estaciones preparadas para ello, el Star puede sustituir su batería descargada por una cargada en unos seis minutos, según Electrek. La segunda generación trae de serie un sistema de asistencia al manejo nivel 2 de la propia marca.

En su mercado de origen, sus precios sugeridos van de unos 65,000 a 97,000 dólares, según versión y configuración, en un mercado de camiones eléctricos marcado por una fuerte guerra de precios.
Tailandia, pensado para distancia
El Star llegó a Tailandia en enero de 2026 de la mano del distribuidor local Prime E Truck. Allá se presentó como una unidad para carga y contenedores en rutas largas, sin necesidad de detenerse a cargar con frecuencia. El distribuidor anunció más de 440 km con la batería de 600 kWh, y en sus pruebas locales registró un consumo de 1.3 kWh por kilómetro.
En un país de calor y humedad constantes, el distribuidor puso énfasis en el sistema de gestión térmica, que según la marca se probó en condiciones de calor extremo de desierto. La garantía de la batería en ese mercado es de 8 años, 4,500 ciclos de carga o 1.6 millones de km, con una degradación máxima de 30%.
Nueva Zelanda, con los pies en la tierra
El distribuidor neozelandés, Etrucks, publicó la ficha más detallada del Star, y con ella se entiende mejor el camión:
- Batería CATL de 600 kWh con química LFP.
- 272 kW de potencia continua y 540 kW de pico, alrededor de 724 HP.
- Ejes eléctricos con caja integrada de 4 velocidades y cambios secuenciales.
- 11,900 kg en vacío y 49 toneladas de peso bruto combinado.
En ese mercado le calculan unos 400 km de autonomía con el camión al peso máximo. El propio distribuidor aclaró que esa cifra corresponde a buenas carreteras y que las pruebas en condiciones neozelandesas estaban todavía pendientes. Por eso decidió presentarlo primero para trabajo urbano, trayectos interurbanos cortos y puertos.
Ese enfoque encaja con una función que en Nueva Zelanda viene de serie: el convoy inteligente, que permite a un solo operador controlar varios camiones en zonas de baja velocidad, como patios o terminales portuarias. La garantía allá es de 8 años o 1.5 millones de km.
Europa, recién llegado
En IAA Transportation 2026, en Hannover, DeepWay mostró el Star con adaptaciones para el mercado europeo:
- Conectores de carga de estándar europeo.
- Interfaz completamente en inglés.
- Asiento con suspensión neumática para el acompañante.
- Ajustes de chasis y suspensión para viajes largos.

La marca asegura que sus componentes clave ya cuentan con certificaciones europeas. La ficha técnica de esta versión todavía no se ha publicado, así que no se sabe si mantiene la batería, la potencia o los pesos de las otras.
América, el siguiente paso
DeepWay entregó sus primeras unidades fuera de China en 2024, y desde 2026 aceleró sus operaciones en el extranjero. Hoy tiene canales de venta y servicio en el Sudeste Asiático, África, Australia y Nueva Zelanda. Según la propia empresa, su siguiente paso llegará en 2027, cuando planea expandirse a Europa, Norteamérica, Medio Oriente y Latinoamérica.
Hasta ahora, eso es todo lo que se sabe. La marca no ha dicho a qué países de América llegaría primero, si lo haría con el Star o con otro modelo, ni bajo qué esquema de distribución. En los mercados donde ya opera ha trabajado con socios locales, como Prime E Truck en Tailandia y Etrucks en Nueva Zelanda. Para Europa anunció que buscará alianzas con distribuidores, talleres, empresas de carga y financieras. Sería lógico esperar un modelo parecido en América, aunque la empresa no lo ha confirmado.
Hay un detalle que, a mi juicio, vale la pena tener en cuenta. El Star es un 6×4, una configuración muy común en los tractocamiones de Norteamérica y de buena parte de Latinoamérica, a diferencia del 4×2 que predomina en Europa. Eso no garantiza nada, porque cada país tiene sus propias normas de pesos, dimensiones y homologación, y su propia infraestructura de carga. Pero es una base de partida distinta a la que la marca encontró en el mercado europeo.

Lo que se repite en todos lados
Hay cosas que no cambian de un país a otro: la batería de CATL, la configuración 6×4 y la posibilidad de cargar con dos conectores a la vez para sumar potencia. Lo que sí cambia, y bastante, es la autonomía que cada mercado le atribuye: más de 440 km en Tailandia, unos 400 km a peso máximo en Nueva Zelanda y más de 500 km en condiciones más ligeras, según Electrek.
Desde mi punto de vista, esa diferencia tiene explicación: cada cifra se midió con distinto peso, distinto ciclo de prueba y distinta ruta. Para cualquier operador, el número que importa es el que corresponde al peso con el que trabaja todos los días.
Las cifras de par también merecen una aclaración. El distribuidor reporta 30,000 Nm continuos y 75,000 Nm de pico. Mi lectura es que están medidas a la salida de los ejes, después de la reducción de engranes, así que no deben compararse con el par de un motor diésel, que se mide en el cigüeñal.




