Diputados recortan el estímulo fiscal por casetas

La Cámara de Diputados aprobó reducir de 300 a 250 millones de pesos el límite de ingresos para acreditar hasta 50% del gasto en autopistas de cuota. La CANACAR pide al Senado corregirlo.

Dos tractocamiones International LT en una estación de servicio al atardecer

La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada del 15 de octubre la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, con 340 votos a favor y 109 en contra. Entre sus cambios hay uno que le pega directo al autotransporte: el estímulo que permite acreditar hasta 50% de lo que una empresa gasta en autopistas de cuota solo podrán usarlo las que tengan ingresos de hasta 250 millones de pesos al año. Hoy el límite es de 300 millones.

Cómo funciona el estímulo

Conviene aclararlo porque se presta a confusión: no es un descuento al pasar por la caseta ni una devolución en efectivo. Es un acreditamiento contra el Impuesto Sobre la Renta: la empresa puede restar de su ISR hasta la mitad de lo que pagó en peajes, sin contar el IVA, siempre que cumpla los requisitos fiscales. Aplica al transporte terrestre de carga y de pasajeros, público y privado.

A quién afecta

La reducción la propuso la Secretaría de Hacienda en el Paquete Económico 2027. Con el nuevo tope, las empresas que facturan entre 250 y 300 millones de pesos al año dejan de tener derecho al estímulo. Según la CANACAR, no son grandes corporativos sino flotas medianas que cargan con costos altos de diésel, peajes, mantenimiento, seguros, financiamiento y salarios.

En la discusión, el diputado Javier Borrego planteó que el límite debía actualizarse con la inflación, a unos 400 millones de pesos, en lugar de reducirse, y pidió a Capufe agilizar el funcionamiento de las casetas. Retiró su propuesta y el cambio pasó como venía.

Lo que pide la CANACAR

  • Mantener el tope de 300 millones que rige en 2026.
  • Hacerlo proporcional: que todas las empresas puedan acreditar el estímulo hasta el límite de ingresos que se fije, y que solo lo que pase de ese monto quede fuera, en lugar de excluir por completo a quien lo rebase.
  • Actualizarlo por inflación a 420 millones de pesos, considerando lo acumulado desde 2019.

Augusto Ramos Melo, presidente de la CANACAR, advirtió que si las empresas tienen que detener unidades por falta de liquidez, el costo para el país podría llegar a 7 mil millones de pesos diarios, y que el encarecimiento del flete terminaría en el precio de las mercancías.

¿Hay paro?

Algunos medios difundieron que la CANACAR había convocado a un paro nacional el 19 de octubre. La propia cámara aclaró en su conferencia que no convoca a bloqueos ni a un paro organizado: lo que advierte es que algunas empresas podrían suspender actividades si se quedan sin recursos para operar.

Lo que sigue

La ley está en el Senado, que tiene hasta el 31 de octubre para aprobarla. Si los senadores la modifican, regresa a la Cámara de Diputados; si la aprueban como está, el nuevo tope regirá desde el 1 de enero de 2027.

Esto es lectura mía: además del golpe al bolsillo, el riesgo es que más empresas busquen ahorrar mandando sus camiones por carreteras libres, donde la inseguridad es mayor, justo cuando el sector reporta menos robos en las autopistas. El panorama completo del sector está en la guía del autotransporte de carga en América Latina en 2026.

¿A tu empresa le afecta el nuevo tope? ¿Qué harías si dejas de tener el estímulo? Te leo.