Fabricantes piden que el hidrógeno cueste como el diésel

La alianza H2Accelerate, de Daimler Truck, Volvo y otras empresas, propone que la Unión Europea cubra la diferencia de costo entre camiones de hidrógeno y de diésel.

Los fabricantes que más apuestan por el camión de hidrógeno en Europa piden una garantía: que operar uno no cueste más que operar uno de diésel. La alianza H2Accelerate, formada por Daimler Truck, Volvo Group, Linde, Hyundai Hydrogen Mobility, TEAL Mobility y TotalEnergies, propuso el 20 de octubre un mecanismo de financiamiento europeo para cubrir esa diferencia.

Qué proponen

Lo llaman Mecanismo de Certeza de Paridad del Costo Total de Propiedad. La idea: después de aplicar todos los apoyos que ya existen, como subsidios a la compra, exención de peajes e incentivos a los combustibles renovables, la Unión Europea pagaría lo que todavía le falte al camión de hidrógeno para costar lo mismo que uno de diésel. El apoyo iría bajando conforme la tecnología y las estaciones de carga se abaraten, y podría entrar en el próximo presupuesto europeo, de 2028 a 2034.

Hannah Bryson-Jones, vocera de H2Accelerate, explicó que el mecanismo se apoya en políticas que los países ya aplican, cubre solo la brecha que queda frente al diésel y protege a los transportistas de cambios futuros en las reglas o en el valor de los incentivos.

El ejemplo de Alemania

La alianza pone a Alemania como modelo. En enero de 2026 lanzó un programa de 220 millones de euros para hasta 40 estaciones de hidrógeno y unos 400 camiones, y las solicitudes duplicaron el dinero disponible. Países Bajos, desde 2024, ha dado unos 72 millones de euros para alrededor de 600 vehículos de hidrógeno y 15 estaciones. Según H2Accelerate, con la combinación de créditos por hidrógeno renovable, exención de peajes y apoyo a camiones y estaciones al mismo tiempo, en Alemania el camión de hidrógeno ya puede competir en costo con el diésel.

Lo que dice para América Latina

Esto es lectura mía: el mensaje de fondo es que, hoy, el camión de hidrógeno solo compite si alguien pone dinero público para cerrar la brecha. En México y la región no hay programas así ni red de estaciones, así que el hidrógeno para carga pesada sigue lejos. Mientras tanto, la discusión aquí va por la eficiencia del diésel y por el camión eléctrico de batería, y en pasajeros apenas empiezan a verse autobuses de hidrógeno como el de Isuzu y Toyota.

¿Crees que el hidrógeno tiene futuro en el transporte de carga en México? Te leo.